Un café con Dulce y Ana Idam

… y con Ana Idam

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Hoy también brilla el sol y eso hay que celebrarlo porque en Madrid llevamos una primavera un poco extraña este año.

¿Por qué no vienes conmigo?, hoy tengo una cita muy especial, un reencuentro con una amiga mía a la que no veo hace mucho; ven y te la presento. Vamos a coger la línea naranja de metro y vamos a bajarnos en Parque de las Avenidas.

Tendrás que ignorar por un momento el murmullo de la gente a tu alrededor porque hay demasiada gente y si no estás acostumbrado puede resultarte incómodo; colócate los cascos de música, selecciona tu lista de reproducción favorita y ponte en marcha.

Me encontrarás en la cafetería que hay nada más salir de la boca de metro; es mi rincón favorito en el mundo. No sé si es por la decoración, por la música, por los camareros o por los miles de buenos recuerdos que me invaden cada vez que pongo un pie en ella, pero aquí en estas mesas he estado en persona con Ana Idam en más de una ocasión. Esa es la razón por la que os he traído hasta aquí.

Nada más entrar se os va a hacer la boca agua porque acaban de hornear una bandeja de croasanes, además el aroma del pan y del café recién hecho hará que estés deseando llevarte algo a la boca. Yo estoy al lado del ventanal, en la esquina, esperando pacientemente a que Ana llegue.

Cuando la vea cruzar la puerta me vais a permitir que me levante y corra a abrazarla porque, la verdad, la echo de menos.

Ahí está. Entra por la puerta y yo grito un poco; nos saludamos como siempre hacemos y nos sentamos dispuestas a hacer lo que hemos venido a hacer: hablar de su segundo libro 24 horas. Pero por favor, sentaos con nosotras; de lo contrario no nos escucharéis porque hoy hay mucho follón en el Polenta.

—¿Estás lista Ana Idam?

—¡Pues claro, adelante! Pero espera que primero echo un ojo a las tartas…

—Bueno, —comienzo cuando la veo sentarse frente a mi de nuevo—, ¿Y si paso directamente a hacerte el juego de las preguntas? ¿Las contestarías?

—¿A ti? Por supuesto, pero te enamorarías de mí y tendríamos un serio problema en casa con nuestros maríos, jajajaja!!! Lo que no tengo muy claro es si se las contestaría a un desconocido como Oriol… mmmm… acojonante, no? Probablemente intercambiaría fluidos con él, pero eso de la información personal… es otra historia, jajajaja!!!

—Es que una cosa son los fluidos y otra muy distinta los datos propios… Hablando de datos, que conste que me parece absurdo preguntarte esto porque nos conocemos bastante, pero, ¿quién es Ana Idam?

—A mí me encanta que me hagas esta pregunta, porque nunca he hablado de ella como tal. Ana Idam nació una tarde mientras yo, Di, me abría una cuenta en un Foro de Crepúsculo, y lo hizo con un propósito: sacar al mundo lo que llevaba escribiendo meses, y dar la cara por mí. Ana Idam es escritora, está creada por y para ello, se alimenta de las musas, de los ratos de inspiración, café y soledad, de la documentación de una historia. Ana Idam interactúa con la gente en las redes, se ríe, y crea siempre que puede, desde chascarrillos hasta canciones inventadas Ahora bien, yo, Diana, soy una tipa que me sigo refiriendo a mí misma como:«esa chica», a pesar de tener 37 años, ser mamá de dos peques, la mujer de un gallego, y la propietaria de su propio negocio desde hace 13 años. Y es que a pesar de la vida (que es agotadora en determinados momentos), sigo siendo esa chica alocada, positiva, que se ríe sin vergüenza, que te habla de su vida sin tapujos y que apenas tiene filtro, pero todo bajo una premisa importante: tienes que ser mi amiga, si esto no es así soy un erizo discreto que roza un estado asocial preocupante, soy una rancia muy correcta en esos casos.

—Y dime chica-erizo, ¿en alguna ocasión se te ha ocurrido cambiar de registro? ¿O prefieres seguir moviéndote en el mundo de la romántica y la erótica?

—Te voy a confesar una cosilla, ahora que no nos oye nadie: tengo perfilada una historia en una luna de Júpiter… (Cierra la boca, Merce 😉 jajajaja!!!) La literatura fantástica me chifla, pero estoy segura de que si algún día me diera por ahí, además de las aventuras, el romance y puede que incluso la erótica, formaría parte de la historia.

—¿¡Qué dices!? ¿Y como no sabía yo nada de esto antes de venir a quitarme las tartas del polenta? ¡Quiero leerlo! En cuanto llegues a tu casa ya sabes, correíto al canto. Y ahora en serio… ¿Por qué Oriol y Breixo y no Manuel y Antonio?

—Esto es porque tengo una pasión loca por los nombres poco usuales, claro, no suenan por mi tierra, en Galicia y en Cataluña los habrá a patadas.

—Breixo y Oriol… la verdad que se te llena la boca al nombrarles y doy fe de que ambos nombres son fiel reflejo de tus personajes masculinos. Hoy no le toca el turno a Nick Bateman, Breixo para los demás, si no al otro. Pero no sé si preguntarte sobre este muso en particular después del anuncio público que hizo para que no se utilizara su imagen. ¡No lo nombres!, descríbenos cómo le ves, aparte de guapérrimo y qué te llevó a meterle en los pantalones de Oriol.

—Ejem… este hombre no conocido… jajajaja!!! Si te digo que no puedo pensar porque la frase de los pantalones solo me deja pensar en… jajajaja!!! En fin, que la he entendido mal y se me ha ido la olla. Para mí es un hombre más interesante por lo que calla que por lo que habla. Vamos, que lo prefiero así para darle yo forma. Le calqué a Oriol en su sombra porque para mí y para mis sueños (húmedos y de secano) es tal cual, un tío de cabo a rabo…. Sep, a rabo. (¿Vas a poner la entrevista fuera del horario infantil, no?, sino es así cambia de cabo a rabo por de arriba a badajo.)

—Jajaja, tengo que dejar al badajo aparte de esta entrevista, aunque ese individuo desconocido ha sido portada como su madre le trajo al mundo y entiendo perfectamente ese desvarío “badajil”… ¡pero centrémonos! ¿Quien fue el primero en llamar a tu puerta, Oriol o Elena?

—Oriol llegó como un sueño, me enamoré, me atrapó y la historia salió sola.

—Ay, tus sueños Di… no sabes cómo envidio que los recuerdes tan nítidamente. Yo soy incapaz, alguna vez… pero nada reseñable. Pero olvídate de los sueños, en tu vida real, ¿te sientes identificada con alguno de los protagonistas, sean chicos o chicas? Y que conste que te lo pregunto porque mi protagonista es masculino y he volcado mucho de mí en él.

Ainsss, Daniel, ese taxista pa comerlo. Todos tienen un poquito de mí, pero en Ele puse bastante mío, de como soy, de lo que fui y de cómo me gustaría haber sido.

—Llama la atención que siendo una novela corta, tenga dos partes tan diferenciadas. ¿Cómo se te ocurrió esa segunda parte de la novela?

Siempre me ha gustado el flirteo por escrito, quería algo diferente y que continuara el juego de preguntas y confesiones, probé, salió y allí estaba, una parte que además daba mucho juego a los lectores. Reconozco que, como esta historia la publiqué por capítulos semanales, había una intención no muy oculta de hacer sufrir al lector esperando el siguiente capítulo. Como escritora de fics que he sido hay cosas que me siguen gustando, y el tema de los ganchos para que no se pierdan las ganas de seguir leyendo, es algo que me gusta tratar de mantener.

—Ayyyy los capítulos semanales. ¡Yo también lo echo de menos! Ahora me vas a perdonar que cotillee un poco porque me muero de la curiosidad desde que leí esa segunda parte de la historia. ¿Has visitado Berlín?

—Sí, fue una semana de otoño con quién hoy es mi marío, fabulosa.

—¡Que bonito! Con lo que me gusta a mí el otoño para viajar y lo poco que me atrevo a salir ahora de la península…jajaja. Yo lo sé, porque soy una privilegiada de la vida, pero dinos, ¿qué te traes ahora entre manos? ¿Algo nuevo?

Sí y no. Y es que no es nuevo, porque es una reedición del último fic que escribí (con personajes de Crepúsculo). Ya era una historia que poco tenía que ver con la saga de vampiros, así que, después de que grandes amigas mías me animaran a darle su sitio, me he liado la manta a la cabeza y prácticamente la estoy reescribiendo. Tiene algo de la esencia del fic, pero está tan modificado que se ha escondido en beneficio de los personajes y de la trama, y por esto que te cuento, sí es un poco nuevo.

—Y yo puedo dar fe de que la estás reescribiendo en lugar de editarla… Antes de terminar la entrevista y después de haber crecido como autora, porque estar preparando ya el tercer libro a publicar son palabras mayores, dime, como autora de erótica, ¿qué prefieres escribir cantidad o calidad? y me estoy refiriendo a las escenas de sexo explícito, por supuesto.

—Pues cuando empecé a escribir en el mundo del fandom, las escenas de sexo siempre, SIEMPRE, eran muy bien recibidas y entonces lo haces, la cantidad se te va de las manos, jajajaja! Leer la historia seguida te hacía preguntarte dónde demonios (hostias) estaba la trama, luego hacías la historia eterna y listo, trama completa. Jajajaja! Pues como vengo de ahí sé que he pecado de cantidad en bastantes situaciones, pero hoy por hoy, que considero que sé sacar más chicha de los personajes y de sus historias y comportamientos, doy prioridad a la calidad, paso de la cantidad y trato de  centrarme en situaciones que creo que pueden decir incluso más que un refrote caliente, aunque si hay sexo este lo cuento tal cual, a bocajarro y como los personajes lo vivan.

—¡Y cómo lo viven! Y ya sí, voy a ir poniendo el punto final a esta entrevista y lo haré como siempre: ¿Cómo pueden ponerse en contacto contigo?

Últimamente, dada la vorágine que es mi vida doy el móvil y les digo que al whatsapp contesto fijo, jajajaja!! No, en serio, tengo una página en Facebook: Ana Idam Escritora https://www.facebook.com/anaidam17/

Y además tengo los blogs dónde están mis fics: https://alseidedotcom.wordpress.com/anaidam/

Y dónde están mis historias con personajes propios, descripciones, booktrailers, enlaces a tableros de pinterest, a capítulos de los libros: https://alseidedotcom.wordpress.com/anaidam/

Quizá la forma más rápida sea vía Facebook, en la página de escritora fijo que antes o después contesto. Cuando mi vida frene un poco (mi hijo de 11 meses vaya a la guardería), retomaré la actividad en el mundo virtual.

BESOIDES a los lectores y gracias.

Y oye!! Gracias por este ratito contigo y conmigo. Eres, de verdad, un Dulce. Ahora, ¿Nos ponemos al día sobre nosotras? 😉

Yo me rio mientras cierro el portátil y cojo su mano. Se la aprieto y me levanto a pedir otro pedazo de tarta.

Vosotros sois libres de quedaros y tomaros una tarta con un café o seguir caminando por el barrio. Por mi parte, me quedaré a charlar con mi amigaZa mientras engullimos alguna delicia de chocolate, ya me pondré a dieta la semana que viene.

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